miércoles, 3 de agosto de 2011

Who watches the watchmen?

Venía yo en coche de Oviedo a Gijón y no viceversa pensando que no hay nadie que sea crítico de críticos. No del crítico aficionado que podemos ser cualquiera de nosotros, si no de los críticos que se han erigido en referencia para mucha gente que debe estar muy ocupada. Tan ocupados que necesitan de alguien que les diga qué está bien o qué está mal..........Yo prefiero no consumir algo antes que guiarme por los gustos de algún entendido; prefiero perdérmelo, de verdad. Es un poco por respeto a la presunción de inocencia de los artistas. Tengo la impresión de que puedo ver todavía alguna película de Eric Roberts en la que me parezca correcta su interpretación. En serio.
La idea de criticar al crítico me vino del recuerdo de un curso del INEM de "Formador de formadores" que completé hace unos años. Cuando se lo dije a mi amigo el Faisán, me preguntó con esa agilidad mental suya que si no existía el de "Formador de formador de formadores" (Risas). Luego me acordé del cómic Watchmen de mi venerado Alan Moore, donde aparecía la frase que da origen a este asunto de "¿Quién vigila a los vigilantes?". Pues las respuestas a ambas preguntas os las voy a dar ahora mesmo. No existe el curso de "Formador de formador de formadores" y Yo mismo voy a realizar la labor de vigilante de los vigilantes (recuerdo un martini barato que se llamaba vigilanti que no había Dios que lo bebiera).
Aunque pensándolo bien creo que no es ni necesario, por que no creo que la labor del crítico valga para mucho. Más que vigilar, voy a desacreditar.
Saldrá alguien diciendo que ayudan a los autores emergentes a darse a conocer. Bien, también ayudan a los divergentes con respecto a sus gustos a desaparecer. Con lo cuál aquí "quid pro quo".
Cuidado Tamar (plural mayestático), recuerda que tienen la labor ser un filtro presonalizado para el público sobre los lanzamientos que pueden encuadrarse en sus gustos por la afinidad consumidor / crítico favorito. Aquí podría pasar por válida su labor, aunque pienso que una obra hay que consumirla siempre para juzgarla después. Y si no hay tiempo pues pueden valer de guía, pero si no existieran estaríamos en las mismas. Funcionaría la afinidad de tu entorno, de tus conocidos.
Lamentablemente existe un crítico que al igual que el Papa es infalible y puede que sea aún más asqueroso. La especulación. Dinero llama a dinero, y el entretenimiento se mueve por este poderoso caballero (aunque todavía podría ser peor, ese otro caballero habitante del vaticano.) Y es ese crítico infalibe el que desmonta bajo mi punto de vista la necesidad (artística, no asociada al negocio) del crítico.En la conveniencia ya no entro, cada uno es muy libre de preferir lo que quiera. ¿Existen críticos contracorriente que hayan puesto a parir el mainstream artístico?(sí, y esto es uno de esos pocos detalles que se me escapan para tirarlos a todos por la borda ).
Un tipo me dijo el otro día que no tenía ni idea de lo que hablaba, que los críticos marcaban el camino a seguir en el arte por descubrir a todos las vanguardias. Y me remitió a un libro sobre la importancia de la crítica de arte cuyo autor él consideraba una eminencia. Obviamente investigué a qué se dedicaba el autor...........y cuál no fue mi sorpresa cuando descubrí que era crítico de arte.

3 comentarios:

Mybro dijo...

Esto está muy blanco Tamar, pon un mapache en tu vida.

Tamar dijo...

Mai bro y su mai cocina.

corchín dijo...

bien


centollín del cantábricu pelón