jueves, 4 de agosto de 2011

Humanópata

Hoy busqué este término que da nombre a mi pequeño escrito y no lo encontré. Tal vez esté mal expresado para definir un concepto que lleva apareciendo en mi cabeza mucho tiempo, pero es que no se si existe una palabra que defina específicamente el tipo de persona que busco retratar. Sociópata estaría (aunque solo en ciertos puntos) cerca de ello, pero creo que difiere en muchos otros aspectos. Éste pierde la noción de las normas sociales y los derechos individuales, mientras que el sujeto que ocupa esta reflexión no ve como algo lógico esas normas y costumbres del ser humano cuando entran en conflicto con otros seres vivos. Es para hablar de manera rápida y comprensible alguien que ve igual a un gato que a un ser humano. O muy similar, por lo menos. Una de las discusiones más divertidas que experimenté en el caralibro fue cuando plantee la siguiente cuestión: "si tuvieras que elegir entre salvar la vida de un bebé desconocido o la de tu perro, ¿cuál salvarías?". Creo que igual que me pasó a mí os sorprendería el hecho de ver la cantidad de gente que salvaría a su perro. Sinceramente me parece que a la hora de la verdad sería incapaz de dejar morir al bebé anónimo, aunque habría que ver las circunstancias. Ese comportamiento que en principio parece estar relacionado con una determinada ética, en el fondo obedece exclusivamente a un instinto pro especie. Parece una atrocidad sacrificar al niño, pero si pensamos bien el dilema...........¿por qué es tan atroz? Simplemente por el hecho de que es de tu misma especie. No hay otro motivo. Podrán llamarlo como quieran, pero no es más que un conjunto de enlaces químicos grabado a fuego en todos los seres del género Homo y la especie Sapiens. Y para alguien que cree y busca la justicia como es mi caso pues es bastante desalentador. Por que evidentemente no es justo.

Podemos ver los cuerpos de los cochinillos colgando de espetones en el escaparate de un restaurante como algo normal, ahora bien recordad cuando se planteó poner al bosquimano disecado en un museo de Murcia (creo que era Murcia, no me acuerdo y no lo voy a buscar). Por otro lado cabe pensar que no sólo es un componente genético de pervivencia de la especie. Ahí están los caníbales para evidenciarlo en parte. El canibalismo es un tabú que a lo largo de la historia se plantea como algo horripilante. Los indios se sacaron de la manga la historia del Wendigo, alma en pena que vaga por que en vida se prodigó en estos peculiares gustos culinarios. Pero, ¿es en verdad tan horrible? Yo no creo que sea así. Es carne, de tocayos de especie pero carne. ¿Qué la diferencia de la carne de una vaca? Lo que la diferencia es que el hecho de consumir (y digo consumir, no matar y luego consumir. Ser caníbal no implica necesariamente ser asesino) carne de tu propia especie es un atentado genético. No creo que el que el deglutido sea una criatura dotada de inteligencia o sentimientos sea un motivo válido. Al menos definitivo, por que los animales son inteligentes y tienen sentimientos. El ataque más frecuente a esto que planteo está en la dificultad según lo antes expuesto de encontrar un límite de sensibilidad/inteligencia a partir del cuál matar a un ser deje de ser una atrocidad. A esto no tengo la respuesta. Supongo que el límite es a grandes rasgos el convenio social de la especie y de manera más específica la conciencia del individuo.

Tendemos a crear una diferencia entre la especie humana y las demás que habitan este planeta, y conforme vamos profundizando en el saber científico se van cayendo una tras otras esas barreras que nos hemos inventado, la primera que recuerdo el uso de herramientas. Tenemos miedo a la muerte y creamos religiones y alivios contra lo desconocido, sin caer en el hecho de que somos casi lo mismo que una salamandra. Y no me imagino una vida después de la muerte de las mismas.

Llegará el día que se descubra que los animales cuando se aburren crean manifestaciones artísticas y entonces a ver quién se come un solomillo de la Vaca pintora de praderas. Bueno, siempre quedará gente como la alcaldesa de Gijón, que ha dicho hoy en el periódico que ser antitaurino es una moda pasajera........Ser antitaurino es una evolución de la persona y de la especie, os lo dice alguien que una vez hace bastante tiempo creía que el espectáculo de los toros no eran tan malo.

5 comentarios:

Berni La Plage dijo...

Evolucionar, ese es el camino.
Grande Tamar ;)

Hector dijo...

Mi teoria respecto a esto:

1.- Respeto cualquier forma de vida de este planeta, desde un humano a un elefante a una mosca a una margarita y lucho por preservarla. "Muchos que viven merecen la muerte, y muchos que han muerto merecen la vida. Puedes devolver la vida? Entonces no te apresures en adjudicar muerte o juicio, pues ni el màs sabio conoce el final de todos los caminos" Gandalf

2.- En mi orden de valores siempre estará por encima la vida de un humano que la de un perro, por mucho que quiera a ese perro. Creo la gente que opina lo contrario tiene muy poca esperanza en la humanidad.

3.- El canibalismo me acojona mucho. Puede haber algo peor que además de matarte se te coman? Contradictoriamente, creo q seria perfectamente capaz de comer carne humana si fuera necesario en un caso extremo.

Tamar dijo...

Interesante de verdad lo que dices Héctor. El tema de la escala de valores que mencionas es precisamente el meollo del escrito. Creo que en el fondo actuaría como tú, pero lo que planteo es que si el porqué de esa actuación es la afinidad con tu propia especie creo que es manifiestamente injusto.

Hector dijo...

Yo creo en la hipótesis de Gaia respecto a la vida en el planeta, y pienso que existe una escala de valores referente a la complejidad de la vida. Esto que acabo de decir suena muy friki, pero date cuenta que tengo el cerebro reblandecido por los comix y los videojuegos XD

Tamar dijo...

Yo lo tengo como una de esas piedras pómez que había en la ducha de casa de mi abuela por lo mismo.